Después de haber terminado los estudios en junio, quise tomarme un descanso; pero he de decir que no pude. La gente que me conoce bien, sabe que no puedo estar quieta sin hacer nada. Así que, para matar el tiempo en el verano me apunté a dos cursos: inglés y patchwork. Del primero os voy a hablar hoy y del otro mañana.
Hace ya unos años me apunté al Centro Universitario de Idiomas de la Universidad Rey Juan Carlos y me gustó mucho la experiencia. Aprendí muchísimo del idioma, tanto escrito como hablado; tuve un buen profesor que hacía las clases dinámicas practicando todo acuerdo a aquel nivel. El día que acabó el curso, a todos los alumnos nos hicieron un examen y si se aprobaba, daban un certificado con el nivel que se había alcanzado y servía para convalidar créditos de libre configuración en los estudios universitarios.






