Otras veces, hemos tenido un aviso de que algo ocurría y que se podía prever el fallecimiento de un familiar (cáncer, caídas,...) pero en este caso no había ningún signo de que eso pudiera pasar.
Unos días antes del acontecimiento, mi abuela se empezó a encontrar mal; pero eran unas simples nauseas y descomposición. En un principio, se achacó a que algo le había sentado mal, pero viendo que no se le pasaba, se la llevó al médico para ver si era algo más grave. Pero allí, se nos dijo que no era nada, simplemente un mal estar que se la pasaría.
Pasaban las horas y los días, y mi abuela no mejoraba. Ya una noche, mi tía, desesperada porque mi abuela no pegaba ojo, llamó al 112 (mi tía no conduce, no quiso molestar a nadie de la familia, a mi abuela ya le costaba bajar las escaleras de su casa y no había ascensor) para que la recogieran y se la llevasen al hospital; pero le denegaron la ambulancia (no es la primera vez que ocurre esto) y a duras penas, mi tía la bajó por las escaleras como pudo y la metió en un taxi.