No hace mucho, en un par de entradas anteriores os mencioné que había cambiado de trabajo (podéis verlo pinchando aquí y aquí); y la verdad es que el cambio ha sido para bien.
En la anterior empresa, aunque era privada, trabajaba para la administración pública; por eso muchos de los que estábamos y están ahí trabajábamos para ministerios y directamente donde el cliente.
En mi opinión, trabajar directamente con el cliente es mejor que estar en una oficina y comunicarte con él a través de terceros que muchas veces no entienden lo que piden y transfiere a los trabajadores una idea que no es lo que se ha solicitado hacer. Pero no todo es bonito, muchas veces trabajar en lugar del cliente es hacer el mismo horario que él; en mi caso no me puedo quejar puesto que hacía el mismo que los funcionarios; pero otros en otros sitios echaban más horas que lo que se establecía en el contrato. Así que cuidado con eso; es mejor informarse bien antes de firmar nada.







