sábado, 17 de noviembre de 2018

Begijnhof (Brujas, Bélgica)

El encantador begijnhof de Brujas data del siglo XIII. Aunque la última begijn murió hace tiempo, hoy son las monjas benedictinas las que ocupan el hermoso complejo encalado con jardín y convento. Pese a las hordas de turistas de verano, el begijnhof sigue siendo un remanso de paz, aún más singular cuando lo cubre un manto de narcisos en primavera. Pasada la puerta principal está la 't Begijnhuisje, una casa de begijnhof típica, hoy convertida en un museo de cuatro salas.

't Begijnhuisje

Esta encantadora casa del siglo XVII es hoy un meso doméstico. en la rústica cocina de baldosas blanquiazules de Delt se observa una estufa de Lowaina que se extiende desde la chimenea, de modo que la gente pueda sentarse alrededor. En la sala de estar hay encaje negro de Chantilly, mientras que en el austero dormitorio cuelga un retrato con el traje típico de beguina. El comedor presenta un sencillo bufete de madera usado como despensa, un aparador de la porcelana y una mesa para comer abatible; detrás de la casa hay un sencillo claustro de piedra con un pozo.

Iglesia de Berguinaje

La iglesia barroca presenta un vistoso altar mayor, con un coro del siglo XVII y querubines en el coro alto. Fuera, los altos olmos enmarcan el paisaje de casas encaladas y pese al ocasional gentío, siempre se respira un ambiente de retiro.

El Minnewater

Apodado "lago del Amor", el canal de Minnewater linda con un parque encantador, que verdaderamente otorga a la zona un aire romántico. Hay muchos senderos resguardados y bancos a los que retirarse cuando hace sol. En el apogeo medieval de Brujas, aquí era donde las naves de todo el mundo desembarcaban los cargamentos de lana, vino, especias y sedas.

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