Ayer domingo, volvimos a coger el coche mis padres y yo con destino Belfast (165 km).
Belfast pertenece a Irlanda de Norte, pero no a Irlanda como país sino a Reino Unido. Esto quiere decir que la moneda es la libra y no el euro (se pueden pagar con los billetes de euro, pero te devuelven el libras); las casas y los edificios se parecen mucho a los de Inglaterra en lugar de Irlanda; las distancias se miden en millas y no km; la temperatura en grados Fahrenheit y no en Celsius;... ¡Es el mundo al revés!
De camino a Belfast desde Dublin, uno se sumerge en las profundidades de los bosques de distintas tonalidades verdes. Es alucinante el paisaje que se puede ver. Yo creo que hoy en día eso no lo tenemos en España y es una verdadera pena. ¡Que tranquilidad! ¡Que armonía! ¡Que divino!





