sábado, 17 de enero de 2015

Viana do Castelo (Portugal)

El tiempo (las horas y los días) se nos pasaba volando puesto que lo estábamos pasando muy bien y aunque nos quedaba aún unos días, ya nos íbamos entristeciendo porque se nos acercaba el fin y no queríamos que acabara este pequeño recorrido. Nos faltaba solamente tres alojamientos por visitar y uno de ellos está en Viana do Castelo, municipio del que voy a hablar hoy y al que fuimos después de ver Braga.

Como siempre que íbamos a una ciudad donde se encontraba nuestro alojamiento, lo primero que hacíamos era descargar todo el equipaje del coche y hacíamos el check-in para estar más tranquilas con todo recogido. Pero nada más entrar nos quedamos con la boca abierta puesto que el Hotel Viana Sol no tenía nada que ver con los antros de mala muerte que estuvimos en Oporto y en Aveiro; esto era un hotel de dos estrellas que parecía cuatro: ¡qué decoración! ¡qué bien cuidado! ¡qué atentos! ¡qué lujo! ¡qué entrada! ¡menudos los trabajadores!... Me faltan palabras para describir ese precioso alojamiento... estábamos maravilladas y cuando entramos en la habitación pensamos que por fin dormiríamos bien sin tener que preocuparnos por las chinches.

domingo, 11 de enero de 2015

Braga (Portugal)

Poco a poco, volvíamos al norte de Portugal y desde Guimarães fuimos a Braga que era nuestra siguiente para del día. Una ciudad con mucho encanto y que nos gustó mucho aunque (como en la mayoría de las veces) se nos hizo corta la visita.

 Primero fuimos a ver la Catedral que es de estilo románico y fue encargada por el obispo Pedro de Braga en 1.070. La fachada fue construida por Jorge da Costa en los primeros años del siglo XVI y la concluyó Diogo de Sousa, quien mandó hacer las rejas que la cierran. La fachada tiene dos torres campanario. El interior es de tres naves y con cubierta de madera. Tiene dos órganos, ambos en uso, el del Evangelio, de 1.737 y el de la Epístola, de 1.739, de Simón Fontanes y decorados por Marceliano de Araújo. Hay varias capillas alrededor del claustro como la Capilla de San Geraldo, mandada construir por el arzobispo Geraldo de Moissac. Cuando este arzobispo fue declarado santo, el arzobispo Fernando da Guerra le dedicó la capilla y le enterró en el retablo principal. En el suelo está enterrado Rodrigo de Moura Teles. Es de estilo barroco y los azulejos se atribuyen al pintor Antonio de Oliveira Bernardes.

sábado, 10 de enero de 2015

Guimarães (Portugal)

Tras pasar la segunda noche en Oporto un poco más relajadas puesto que no íbamos de un sitio para otro con el coche, nos tocaba ponernos de nuevo en marcha hacia el siguiente destino: Guimarães donde nos lo pasamos bomba visitando las cuatro cosas que podíamos ver antes de irnos.

Fuimos al Palacio Vila Flor que se encuentra a unos 10 minutos andando (cuesta arriba) de la Alameda de S. Dámaso (que bordea todo el casco histórico), un edificio histórico de grandes dimensiones mandado construir en el siglo XVII por la familia Carvalho. Tiene dos plantas de altura cuya fachada está decorada con las estatuas de los primeros Reyes de Portugal. Está rodeado de unos jardines en los que hay una fuente barroca de piedra. Como dato histórico, en este palacio tuvo lugar la Exposición Comercial e Industrial del municipio de Guimarães en 1.884. El palacio fue restaurado en el año 2.005, y ahora es utilizado como sala de exposiciones temporales del Centro Cultural Vilaflor, que se encuentra justo al lado. En los jardines tienen lugar conciertos y espectáculos (el verano pasado cuando yo lo visité se estaba celebrando el Festival Manta).

martes, 6 de enero de 2015

Oporto (Portugal)

Después de comer en uno de los chiringuitos de las playas de Costa Nova, nos fui a Oporto para vaciar todos los tratos del coche en el alojamiento.

Nos costó mucho encontrar el albergue, tanto que se nos hizo de noche tras la larga búsqueda y eso que llegamos a la ciudad con tiempo de sobra para dar un paseo con la luz del día, pero como estaba todo atascado y las calles no tienen las indicaciones correctas, tardamos una eternidad en llegar al sitio.

Yendo con el coche por la Ribera hacia el albergue, vimos que había mucho ambiente puesto que también se le celebraban las fiestas patronales como en los pueblos anteriores y había mucha iluminación por la noche.

domingo, 4 de enero de 2015

Costa Nova (Aveiro, Portugal)

Una amiga de un familiar tiene una casa de veraneo en Costa Nova y cuando nos lo dijo a todas las que íbamos de viaje, sin dudarlo, lo metimos dentro del recorrido ya que nos advirtió que era muy bonito. Además es un barrio que está a unos diez kilómetros de Aveiro, por lo que no tardamos nada desde el centro de éste.

Costa Nova es famosa por sus palheiros, unas casas a las cuales sus habitantes adornan las fachadas con rayas de colores, además están muy bien cuidadas y huelen a mar y vacaciones... Caminar por el paseo marítimo es una maravilla gracias a las vistas de estas casitas... Hay restaurantes y marisquerías y las playas son muy amplias y están llenas de surfistas y turistas.

Tras la playa, el sol se va poniendo y mi recomendación: buscar un magnífico atardecer en el Océano Atlántico, meter los pies en la fría arena blanca y disfrutar.

sábado, 3 de enero de 2015

Aveiro (Portugal)

Como siempre, después de visitar rápido las ciudades, nos quedábamos con ganas de más; especialmente nos pasó con Viseu puesto que apenas estuvimos una hora debido a que nos alcanzó la oscuridad. Por lo que fuimos a nuestra habitación que se encontraba en Aveiro para poder descansar y así al día siguiente visitar este pequeño municipio.

Mientras buscábamos el alojamiento (un poco difícil puesto que el nombre de las calles no estaba puesto en las esquinas de éstas), admiramos la cantidad de gente que había por las fiestas municipales. Parecía mentira que cupieran tantas personas y tantos coches en un sitio tan pequeño; por lo que nos costó aparcar un montón de tiempo ya que no cabía nada más allí.

El lugar donde pasamos la noche se llamaba Residencial Palmeira, un pequeño albergue que está muy bien para la gente que no tiene gran economía; pero si uno necesita estar más cómodo, este no es un sitio adecuado puesto que no tiene grandes prestaciones. El desayuno si he de confesar que estaba muy bien y nos pusimos moradas de comida.

jueves, 1 de enero de 2015

Viseu (Portugal)

Nos daba mucha pena dejar Lamego ya que queríamos ver más el jardín del Santuario de Nuestra Señora de los Remedios, pero debíamos  continuar porque empezaba a hacerse de noche y nos quedaba por ver aún Viseu e ir al hotel que estaba en Aveiro.

Nada más llegar, nos encontramos que el municipio estaba en fiestas y fue casi imposible aparcar el coche; pero tras encontrar un sitio lo dejamos y caminamos hacia la plaza principal que es donde se encontraba la feria de San Mateo; por casualidad empezó el mismo día que llegamos y duran hasta más de un mes.

En la plaza que he mencionada había un montón de puestos de feriantes y comerciantes que vendían productos del campo y artesanía. Había cosas realmente preciosas. Tras dar una vuelta por allí, fuimos a la oficina de turismo para que nos dijeran los monumentos importantes para verlos.