domingo, 8 de febrero de 2015

Baiona (Pontevedra, España)

Poco a poco, nos fuimos dirigiendo cada vez más hacia al norte por los pueblos de la costa. Teníamos algunas paradas obligatorias por recomendaciones de familiares y amigos; y una de ellas era Baiona donde vimos un montón de cosas interesantes:

Primero nos dirigimos a la Fortaleza de Monterreal que e encuentra situada al final del paseo marítimo, en la península de Monte Boi. Su interior es enorme, así que se puede estar tranquilamente un par de horas caminando por sus murallas para recorrerlo todo con calma. Las vistas que se obtienen de la costa desde sus torres y murallas son preciosas, solo por eso ya merece la pena entrar.

Además, dentro de ella, frente al Parador de turismo, se encuentra esta pequeña ermita, que suele estar cerrada al culto, pues se utiliza principalmente para la celebración de bodas y luego hacen el convite en el parador. Es un ermita pequeña, de piedra; la entrada se realiza por una escalera que hay en uno de los laterales; en el frente tiene un pórtico abierto, y está rodeada de jardines. Un entorno muy romántico para el evento... Desde el interior se puede salir al paseo que transcurre por el Monte Boi, para ver el exterior de la fortaleza.

sábado, 7 de febrero de 2015

A Guarda (Pontevedra, España)

Otra de las ciudades cerca de Portugal que estaba en nuestro recorrido es A Guarda (La Guardia). Un lugar precioso que nos encantó a pesar del frío que hacía en pleno agosto.

Nada más llegar fuimos al Monte de Santa Tecla al que subimos en coche. A medida que avanzábamos, las vistas eran impresionantes y hacíamos paradas para sacar panorámicas desde las diferentes alturas con nuestras cámaras de fotos.  Es un fantástico paisaje fronterizo de España y Portugal que merece ser visitado al menos una vez en la vida. Las vistas del Océano Atlántico son maravillosas y si hace soleado, el paisaje inunda los ojos.

domingo, 1 de febrero de 2015

Tuy (Pontevedra, España)

Cada vez que pasábamos desde Casa Boavista a España, teníamos que atravesar Valença Do Minho y Tuy. Para cruzar de un sitio a otro lo hacíamos a través del puente que hay sobre el río Miño. Mientras uno va conduciendo puede disfrutar de las vistas que hay desde lo alto; son espectaculares y si se tiene la oportunidad de hacer una fotografía, no la desaprovechéis porque merece la pena.

Como los últimos días del recorrido teníamos que cruzar dos veces el puente, usamos la cámara tanto de día como de noche y además en uno de esos paseos paramos en Tuy para visitarlo. Es un lugar difícil para aparcar y una vez encontrado el sitio para dejar el coche, es mejor hacer todo a pie.

sábado, 31 de enero de 2015

Casa Boavista (Paredes de Coura, Portugal)

Hoy os voy a llevar a un rinconcito de Portugal donde ha sido la mejor estancia que tuvimos y donde disfrutamos un montón; por lo que merece tener una entrada en mi blog únicamente dedicada a este alojamiento.

En los últimos días del viaje, decidimos hacer noche siempre en un mismo sitio ya sea en Portugal o España, pero algo que esté en medio para poder pasar de un país a otro sin hacer muchos kilómetros. Primero pensamos en un hotel, pero como se iba a añadir más gente a partir de ese momento pues decidimos coger una casa rural para todos puesto que nos iba a salir más económico y estaríamos a nuestras anchas. Buscamos y buscamos hasta encontrar una que parecía muy agradable y estaba adaptado para las cinco personas que éramos.

La casa se llama Casa Boavista y se encuentra en el distrito Formariz de la región Paredes de Coura. Nos costó mucho encontrarlo puesto que ni Google Maps ni la aplicación de Mapas de Apple, lo localizaba bien y no hacían más que darnos vueltas y vueltas... Por ello, aconsejo a la gente que pida las coordenadas exactas del sitio y que lo ponga en el GPS, de esa forma se llega seguro y sin pérdidas.

domingo, 25 de enero de 2015

Valença do Minho (Viana do Castelo, Portugal)

Sin salir de Viana do Castelo, seguimos la ruta desde Vila Nova de Cerveira hasta Valença do Minho. Ya estábamos muy cerquita de España, a unos tres kilómetros para ser más exactos. Nos separaba el puente que va hasta Tuy.

Lo que más destaca del municipio Valença do Minho, es la Fortaleza que es un pueblecito dentro de la ciudad, ubicado en el interior de una fortaleza tipo Vaubán del siglo XVII. El castillo estaba construido en piedra, del que se conservan 4 puertas de acceso y 12 baluartes. Hay semáforos para regular el acceso al interior en coche, pues las puertas son estrechas y sólo hay espacio para un coche. Se suelen formar largas colas, especialmente los fines de semana, así que, aunque dentro hay zonas de aparcamiento (de pago), lo mejor es subir en coche, pero aparcar fuera de la muralla. Una vez en el interior, todas las calles son empedradas y estrechitas, y como era un pueblo, cuenta con iglesias, tiendas, casas de viviendas y señoriales, plazas, restaurantes, edificio consistorial, etc.

sábado, 24 de enero de 2015

Vila Nova de Cerveira (Viana do Castelo, Portugal)

Desde que salimos del centro de Viana do Castelo, ese día nos dedicamos a ver algunos de sus distritos más conocidos como Caminha, Valença do Minho y Vila Nova de Cerveira. Como en la entrada anterior hablé del primero, hoy me toca hablar de éste último.

Nada más llegar, nos quedamos todas con la boca abierta porque por todos los rincones habían cosas decoradas con cachos de telas hechas a ganchillo: árboles, farolas, bancos, balcones, ventanas,... No sabemos si era porque estaban en fiestas o porque siempre está así, pero aquello daba un color distinto a este distrito pequeño. Lo más curioso es que no estaba hecho solo por personas mayores sino también por jóvenes ya que ahora se ha puesto de moda esta manualidad. Simplemente por ver toda esta decoración, merece la pena ir ya que es muy diferente a todas aquellas que hay en otras ciudades que únicamente se dedican a poner luces. ¡Alucinante!

domingo, 18 de enero de 2015

Caminha (Viana do Castelo, Portugal)

Tras dar una vuelta por el centro de Viana do Castelo, decidimos ir a un distrito pequeño de éste que es muy nombrado: Caminha. Tiene poco que ver, pero es muy bonito y no está muy concurrido de gente para poder pasear sin que nadie estorbe.

Lo primero que vimos fue la plaza Conselheiro Silva Torres que es el centro neurálgico de Caminha, siempre hay gente y es el sitio perfecto para tomar un café a cualquier hora en alguna de sus encantadoras terracitas, desde donde se puede contemplar: La iglesia de la Misericordia, la Torre del Reloj, la Casa das Pitas, y en primera fila el Chafariz, situado en el centro de la plaza.

En todas las ciudades portuguesas sobre todo en la zona norte, siempre hay un Chafariz (fuente) y generalmente en el centro de la plaza del pueblo. Allí acudían las gentes a coger agua y aunque hoy en día la mayoría están en desuso, siguen en pie como monumentos históricos como este.